Incertidumbre (Revista recupera 140)

25/09/2025

Después de seis meses de que Donald Trump ganase las elecciones de EEUU, el comercio mundial ha perdido cualquier atisbo de estructura. Apoyado por una amplia mayoría en el senado, ha tenido las manos libres para gobernar a golpe de decreto ley ejecutivo. ¡¡Más de 150 órdenes desde enero!!

Ha cambiado plazos abruptamente. Ha cerrado las negociaciones en el último momento, a menudo planteando cuestiones inesperadas. Ha vinculado sus aranceles a quejas que no tienen nada que ver con el comercio, como el trato de Brasil a su expresidente, o el flujo de fentanilo procedente de México, o el rearme de los países de la OTAN.

Las conversaciones con Estados Unidos han sido serpenteantes y a menudo “lo tomas o lo dejas”. Cualquier previsión puede saltar por los aires en cualquier momento y puede mandarte a la casilla de salida por cualquier razón o sinrazón.

A pesar de que el presidente americano vende a su electorado sus órdenes ejecutivas como una “necesaria cirugía” para la maltrecha economía USA, quizás se acabará demostrando que son demasiado agresivas. Esta claro que el país más consumista del mundo, y de los más endeudados, requiere ponerse a régimen. Pero está por ver si las medicinas de Trump tendrán un efecto boomerang.

Sorprende que un anciano de 79 años gobierne a golpe de Twitter, haciendo bailar las Bolsas del mundo como una peonza, y nosotros con ella. Esta situación no la alertan los periódicos reacios a la política ultraliberal de Trump, lo hace el JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos y del mundo occidental. JPM prevé que la primera economía del mundo entre en recesión este año tras la guerra comercial declarada por Trump.

El mayor banco de Estados Unidos ve ahora un escenario de estancamiento económico con inflación, la tan temida estanflación, que complica la hoja de ruta del banco central. “Si se hiciera realidad, nuestra previsión de estanflación plantearía un dilema a los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal”, indica Feroli, dado que su mandato es lograr el doble objetivo de pleno empleo y estabilidad de precios.

“A pesar de que el presidente americano vende a su electorado sus órdenes ejecutivas como una necesaria cirugía para la maltrecha economía USA, quizás se acabará demostrando que son demasiado agresivas.”

Pero, ¿por qué estamos tan centrados en la economía americana?

Hay algo importante para la economía mundial, y la española: Que Estados Unidos vaya bien. Los vasos comunicantes de la economía global requieren que la mayor economía del planeta vaya bien para que los demás países vayan bien.

Está por ver si la dinamitación del actual modelo de comercio global es sostenible para una economía con futuro. Como ejemplo: un Iphone costaría 3000$ si se llega a producir en USA. Alternativamente, Apple está aumentando su producción en India porque, a corto plazo, no es viable competir con los costes asiáticos de un Huawei, Redmi, o Samsung mismo. Otro ejemplo ocurre en el automóvil.

Las cadenas de montaje del automóvil han tenido que parar producción porque buena parte de los componentes del automóvil venían de México o de China (a través de México). Monstruos del comercio americano como Amazon o Walmart tienen una base de su negocio en comercializar productos fruto de la globalización.

Otra circunstancia muy sorprendente ha sido los dos extremos de cotización del dólar. Es muy crítico porque el dólar participó en el 88% de las operaciones de cambio de divisas a nivel global de media hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Cuando Trump ganó las elecciones en noviembre 2024, el dólar escaló versus el euro hasta 1,020. En cambio, cuando la economía empezó a poner en duda la bondad de las políticas radicales, cayó hasta 1,181 a principios de julio. Una variación de hasta el 16% en pocas semanas. Imaginaros que nos deben 1 millón de dólares y cobramos un 16% menos si no lo aseguramos.

Si alguien ponía en duda el liderazgo de los EEUU, con pocas semanas ha quedado demostrado que siguen mandando y mucho. No se si conseguirá Trump Make America Great Again (MAGA), pero ruido está haciendo mucho. Una de las industrias más potentes de EEUU es la del armamento y, nos guste o no, todas las naciones del mundo se están rearmando. Ahí sí que las empresas americanas estarán pletóricas.

A pesar de que las guerras modernas consumen más drones que morteros, es evidente que nuestros clientes fundidores tienen más contratos para hacer los cojinetes de los tanques que para trenes. Es una realidad. Da miedo, pero es palpable para la industria del metal reciclado. Hay intentos de hacer un frente común contra los EEUU como se destiló en la cumbre de los BRICS en Río de Janeiro el 7 de julio pasado. Fue respondida inmediatamente con amenazas por Trump.

En mi opinión, las economías, tarde o temprano, adoptarán un progresivo entente de países NO EEUU sin mucho ruido. Así está adoptando China que sigue siendo la fábrica del mundo para el resto del mundo mundial….

Dinamitar la economía global que ha hecho prosperar a casi todas las economías del planeta, es posible, pero creo que provocará que la mayoría de los países entren en una fuerte recesión. En mi opinión, llevar a las economías a un progresivo cerrojo comercial puede desencadenar una crisis sin precedentes.
Y es que la economía es, por principio, prudente. Pocos sobresaltos le vienen bien. A menudo funciona muy polarizada. Si vamos bien nos sobreviene la euforia y, si vamos mal, tendemos a caer en un abismo.

Cuando hace unas semanas le preguntaron a Donald Trump si planeaba unirse a Israel en los ataques contra Irán, el presidente de Estados Unidos dijo “Tal vez lo haga. Tal vez no. Nadie sabe lo que voy a hacer”. Finalmente atacó con su Operación Martillo de Medianoche.

Trump ha hecho uso político de esto: ha convertido su propia impredecibilidad en una estrategia clave y un valor político. Ha elevado la impredecibilidad al estatus de una doctrina.

“Y es que la economía es, por principio, prudente. Pocos sobresaltos le vienen bien. A menudo funciona muy polarizada. “

Los científicos políticos llaman eso la “Teoría del loco”, en la que un líder mundial busca convencer a su adversario de que es temperamentalmente capaz de cualquier cosa,
para extraer concesiones. Utilizada de manera eficaz, puede ser una forma de extorsión y Trump cree que le está dando dividendos, posicionando a los aliados de EE.UU donde los quiere.

Ante estas circunstancias la palabra que mejor define el momento es INCERTIDUMBRE.

Mi recomendación es disfrutar del verano, cargar bien la batería y, con la mente y el cuerpo sano, seremos capaces de tomar las mejores decisiones. Y si no, que nos quiten lo bailao…

 

Xavier Riba,

Presidente del Gremi de Recuperació de Catalunya
xriba@gremirecuperacio.org

 

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