
Estos últimos años hemos sufrido un constante bombardeo de nueva terminología que hace referencia a nuestra actividad. Incrédulos, hemos ido hablando para nosotros mismos: esto es lo que hace años hacemos, o aquello es lo que siempre dije que había que hacer… No ha sido negativa esta circunstancia. Al contrario. Refleja que la sociedad avanza. Sea a través del consumidor, de la clase política, de los fabricantes, de los ecologistas, de los recuperadores, o de aquellos que vendiendo “verde”, venden más.
El tema central de esta revista es la ecomodulación. No voy a abundar en su descripción, pero para entenderlo rápidamente diré que es un sistema bonus / malus, que incentiva los productos que se ponen en el mercado que facilitan la economía circular, y que penaliza aquellos que por sus propias características dificultan la economía circular.
El término nace en Francia en el año 2010, promovido y desarrollado técnicamente por la agencia pública francesa ADEME (Agencia de la Transición Ecológica), que definió criterios para bonificar productos más reciclables y penalizar los menos sostenibles. La puesta de largo fue en el año 2018, que nace formalmente con la Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo, aprobada el 30 de mayo de 2018, que modifica la anterior Directiva 2008/98/CE sobre residuos.
A pesar de que este neologismo es francés, nunca me deja de sorprender la capacidad de la sociedad anglosajona de crear neologismos que en una sola palabra resumen un concepto. Están en toda la sociedad y para cualquier concepto, sea empresarial, deporte, o estilo de vida. Pueden ser acrónimos, oxímorones (ej. guerra santa) o la fusión de dos palabras.
Acrónimos famosos vinieron para quedarse como Living Apart Together (LAT) que define a parejas estables y comprometidas que eligen no compartir el mismo hogar, manteniendo viviendas independientes. Los yuppies (del acrónimo inglés Young Urban Professional) son jóvenes profesionales urbanos, exitosos y de ingresos altos, surgidos en los años 80, conocidos por su estilo de vida materialista, ambición profesional y moda sofisticada.
“Me parece digno y muy propio definir a los productos que procesamos en nuestras plantas materias primas secundarias.”
Estos días, con la relevancia social de Mr Trump, ha surgido con más relevancia el concepto WASP (White, Anglo-Saxon, and Protestant —Blanco, Anglosajón y Protestante—), grupo social de origen británico en Estados Unidos, históricamente influyente en la política, economía y cultura del país. También en nuestro sector han aterrizado anglicismos con fuerza. Vamos a citar unos pocos:
• Upcycling (Suprarreciclaje): Es el proceso de transformar materiales residuales o productos desechados en nuevos materiales o productos de mayor calidad, valor o utilidad que el original. (ej. convertir una lona de camión en una mochila de diseño).
• Downcycling (Infrarreciclaje): Es el proceso de reciclar materiales en productos de menor calidad o utilidad que el original. Por ejemplo, convertir botellas de plástico en fibras para relleno de abrigos. Aunque es reciclaje, el material pierde valor
• Cradle to Cradle (C2C) o “De la Cuna a la Cuna”: Es un enfoque de diseño y certificación que va más allá de la eficiencia. Busca crear productos cuyos materiales puedan ser nutrientes para un nuevo ciclo, ya sea técnico (reciclados indefinidamente) o biológico (compostables), sin pérdida de calidad.
• Littering: Se refiere al acto de tirar basura en espacios públicos o entornos naturales (el famoso “abandono de residuos”).
• Greenwashing: (lavado de imagen verde o ecopostureo) es una estrategia de marketing engañosa en la que empresas aparentan ser respetuosas con el medio ambiente sin implementar cambios reales, buscando mejorar su reputación y vender más ante la creciente conciencia ecológica.
• Eco-friendly: Literalmente “amigable con el medio ambiente”. Es el término más genérico (y a veces el más abusado).
• Ecoshaming: Es la práctica de avergonzar, criticar o juzgar públicamente a individuos u organizaciones por acciones percibidas como perjudiciales para el medio ambiente. Este fenómeno busca presionar para adoptar comportamientos más sostenibles, a menudo señalando hábitos de consumo como el uso de plásticos o vuelos frecuentes.
• Digital Product Passport -DPP: Documento digital que contiene información sobre materiales, origen, reparabilidad y reciclabilidad de un producto.
De todas formas, la humanidad avanza. Imperceptiblemente, pero avanza. Ya el economista Kenneth E. Boulding, en su artículo de 1966 “La economía de la próxima nave espacial Tierra”, argumentó que un sistema económico circular es un prerrequisito para el mantenimiento de la sostenibilidad de la vida humana en la Tierra. Estamos hablando de que los cimientos ya se crearon hace 60 años.
Me parece digno y muy propio definir a los productos que procesamos en nuestras plantas materias primas secundarias (REMA como acrónimo americano). Que la industria (del envase, de la automoción, de los equipos electrónicos, etc.) se responsabilice desde el diseño, pensando que algún día se tendrá que reciclar, me parece un gran avance. Nuestro sector ha estado décadas reciclando productos imposibles que nunca se tendrían que haber fabricado.
Por aquello de “el nombre hace la cosa” o por “el hábito hace al monje”, las palabras van definiendo los avances (o retrocesos) de la humanidad y con ellos nuestro sector. Desde el Gremi, tenemos la obligación como asociación de contribuir a este avance, y tendremos que acuñar el neologismo Greming: Actividad de un colectivo de recuperadores cuyo objetivo es influir en la toma de decisiones en el ámbito público o privado en favor de intereses de nuestro sector y del conjunto de la sociedad hacia un mundo de residuo cero.
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