El reciclaje no se hace correctamente pese a las campañas informativas

Una cuarta parte de los residuos que van al contenedor amarillo, para envases, está mal seleccionado, pese a las campañas informativas | Algunos sectores piden un sistema de recogida de material reciclable más sencillo | Ecoembes dice que las plantas reciclado están diseñadas para acoger los envases, no cualquier material.

La nueva campaña Envàs on vas? , promovida por la Generalitat, ha martilleado de nuevo los oídos de los ciudadanos con una publicidad que enseña cómo se debe separar la basura en casa y facilitar el reciclado. La reiteración del mensaje es una evidencia de que 15 años después de que se iniciaran las campañas de recogida selectivas, los ciudadanos siguen teniendo dudas sobre cómo debe llevar a cabo esta tarea. ¿Por qué?, ¿tan complicado es?, ¿falla el ciudadano o el sistema?, ¿se podría hacer todo más sencillo?

El año pasado, la campaña fue protagonizada por The Mamzelles , que puso una coreografía llamativa y un estribillo un punto irritante al servicio de mayor intento conocido de hacer un reset mental al ciudadano. ¿Objetivo? Desterrar la idea preconcebida de que el contenedor amarillo sirve para plásticos, metales y demás materiales. El contenedor amarillo está reservado ¡exclusivamente para los envases!, ya sean de metal, plástico o bric.

Ahora, el tono de la nueva campaña ha cambiado, se ha hecho más amable (recurriendo a la figura del popular Óscar Dalmau y niños en edad escolar) pero el fin es el mismo. Y, aunque lo parezca, este no es un juego de niños.

¿Y cuál es la razón de tanta insistencia? Los fabricantes son los que ponen los productos envasados en el mercado (plástico o metal) y los que aportan una pequeña cantidad (que luego paga el cliente) para hacerse cargo de estos residuos a través de la entidad Ecoembes. Dicho de otra manera: en el contenedor amarillo se recogen los productos que han sido financiados por Ecoembes.

Además, con este enfoque se han adaptado las plantas de tratamiento y reciclado. El objetivo ahora ha sido, pues, reforzar los hábitos adquiridos y reducir el volumen de los materiales “impropios” mal seleccionados del iglú amarillo, según explica Josep Maria Tost, director de la Agència de Residus. Gracias a la campaña del año pasado, el porcentaje de impropios se redujo desde un 30,2% (2012) hasta un 26%-27 % (2013).

Carencias de sistema

Pero el alto nivel de impropios del contenedor amarillo es una prueba de las carencias del sistema de recogida selectiva, por lo que algunos sectores proponen un modelo más fácil que permita favorecer el reciclado no sólo de los envases, sino del conjunto de materiales reciclables. Por ejemplo, en el caso de la materia orgánica (recogida más sencilla), el porcentaje de impropios ronda el 14%, la mitad que de envases.

Relegar algunos materiales

El mensaje “sigue tendiendo a relegar aquellos residuos reciclables, metálicos, plásticos o de vidrio, por el mero hecho de que, al no ser envases, no se aceptan en el contenedor amarillo”, opina Víctor Mitjans, director de estudios de la Fundació per la Prevenció de Residus. Mitjans cuestiona la idea de que haya materiales “impropios”. “Que un material no sea envase no significa que no pueda ser reciclado. La mitad de los llamados impropios, como plásticos, metales o vidrio podrían ser perfectamente reciclables”, añade.
“Lo que debería definir si un material se acepta o no en el contenedor de recogida selectiva es si es reciclable, y no que sea un envase o no”, sentencia.

La opinión de Eoembes

Ecoembes replica que el diseño y la dimensión de las plantas de selección y reciclaje están pensados y adaptados para acoger los envases, explica Antonio Barrón, su director de Comunicación. “Recuperar otros productos distintos a los envases requeriría una adaptación de las plantas para poder recibir y separarlos”, argumenta. Actualmente, agrega, se están realizado estudios para analizar la viabilidad de acoger todos estos materiales y, en caso positivo, valorar los cambios necesarios y el incremento de costes que supondría. “Mientras tanto, estos productos tienen actualmente una red de deixalleries para ser recuperados”, dice Barrón.

¿Quién aporta los nuevos costes?

Ahora, los envasadores asumen los extracostes de la recogida selectiva de envases, por lo que cualquier cambio de sistema exigiría que los ayuntamientos aportaran más recursos, o incluyeran a los fabricantes de otros productos en la financiación de la recogida. Mitjans aboga por copiar el modelo alemán, con el que es posible depositar un amplio abanico de materiales reciclables (regaderas, un tiesto de plástico, juguetes). !Ah! Por cierto: La sartén vieja debe ir al punto verde (la deixalleria ) porque ¡la sartén no es un envase! Y los envasadores no tienen nada que ver.

El 31% de reciclado

Los catalanes recogen un 31% de los envases ligeros consumidos, aunque la recogida neta (descontados los impropios) es del 23%. A ello se debe sumar la recuperación de envases llevados a las plantas de tratamiento pero sin separación previa y las recogidas singulares (fiestas, aeropuertos, partidos de fútbol en algunos casos…), lo que permite recuperar el 55% (según la Agència de Residus). No obstante, la Fundació per la Prevenció de Residus estima que esa cifra no debe superar el 40%.
Según Ecoembes, en el 2012, la tasa de reciclado de envases en España se elevó al 70,3%, dos puntos por encima de la obtenida en 2011. Este porcentaje supone que en 2012 se reciclaron 1.199.775 toneladas de envases (11 kilos por habitante y años). Los datos de Ecoembes corresponden exclusivamente a las empresas asociadas a esta entidad.

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