España deberá adoptar el SDDR para aumentar el reciclaje de botellas de plástico y cumplir con los objetivos europeos

15/01/2025

España enfrenta un reto importante en la gestión de residuos plásticos para cumplir con los objetivos establecidos por la Unión Europea. En 2023, apenas logró recuperar el 41,3% de las botellas de plástico desechables, muy lejos del 70% requerido por la Ley de Residuos y del 77% y 90% establecidos para 2025 y 2029, respectivamente.

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) propone implantar un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) como solución. Este sistema, ya implementado en más de 10 países europeos con éxito, como Alemania y Estonia, se basa en un modelo donde los ciudadanos pagan un depósito por cada envase, que pueden recuperar al devolverlo en puntos habilitados. Este mecanismo incentiva la devolución de botellas de plástico, latas y briks para su correcto reciclaje.

El SDDR requiere una inversión inicial significativa. Se estima la instalación de entre 12.000 y 28.000 máquinas de devolución automática, con un coste promedio de 10.000 euros cada una, sumando más de 282 millones de euros solo en equipamiento. Además, el sistema implica importantes ajustes para comercios, que deben habilitar espacios y procesos para la recepción de envases, y para los consumidores, quienes verán incrementado el coste inicial de los productos, aunque podrán recuperar el depósito al devolver los envases.

Según los estudios de viabilidad, el sistema supondría un coste anual de entre 440 y 618 millones de euros, superando los ingresos previstos. Sin embargo, su impacto positivo es indudable. El SDDR contribuiría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 0,5 millones de toneladas de CO2 y disminuiría significativamente los residuos abandonados gracias al incentivo económico que motiva a los ciudadanos a devolver los envases.

La experiencia en países como Alemania, donde el sistema está en vigor desde 2003 y alcanza tasas de recuperación del 98%, demuestra que su implementación puede ser efectiva si se adapta adecuadamente al contexto local. En Estonia, por ejemplo, la recuperación de botellas plásticas llegó al 88% en 2021, mientras que en Eslovaquia, donde el SDDR se adoptó en 2022, las tasas subieron del 71% en el primer año al 93% en el segundo.

Con un sistema diseñado específicamente para las características de España, es posible replicar estos éxitos y alcanzar las metas europeas de reciclaje. Además, permitiría transformar el modelo actual de gestión de residuos en uno más eficiente y sostenible. La adopción del SDDR no solo es un paso necesario, sino una oportunidad para posicionar a España como referente en el cuidado ambiental.