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La
mayoría de los gestores de chatarra no férrica tratan un amplio abanico
de metales, incluídos metales férricos o aleaciones , especialmente
si un material es de gran calidad y requiere análisis y separaciones
exactas.
Los
metales menos usuales y las aleaciones complejas que contienen níquel,
cromo, cobalto, titanio, zirconio, manganeso, magnesio, y molibdeno,
así como metales preciosos como los grupos derivados del oro, la plata,
y el platino, necesitan una preparación anterior al reciclado tan complicada
como los análisis de las aplicaciones a las que están destinadas, aplicaciones
como la aviación aeroespacial o la defensa. Los siguientes materiales
constituyen las principales materias primas de la chatarra metálica:
Hierro
Cuando
el carbono se agrega al hierro, se consigue el acero. A través de los
siglos, otros elementos han sido añadidos al hierro y a la mezcla con
el carbono para producir una gran variedad de calidades de acero.
El acero es la aleación metálica más utilizada en todo el mundo.
Está presente en el transporte, la construcción, y en todo tipo de equipamientos
industriales y maquinaria, entre otras aplicaciones.
Aluminio
El
aluminio es un material comparativamente nuevo que empezó a producirse
en grandes cantidades hace menos de 100 años, pero es el segundo más
consumido en el mundo, sólo superado por el hierro. Pesa un tercio de
lo que pesan el acero o el cobre, y por su relación peso-resistencia
es ideal para la aviación, los misiles, y los automóviles y camiones.
Las materias primas de la chatarra de aluminio obsoleta se utilizan
para la fabricación de latas de bebida, aviación, automóviles, camiones,
muebles o herramientas eléctricas.
Cobre
Este
metal rojo tiene un uso muy extendido gracias a su conductividad eléctrica
y térmica, su estabilidad química, y sus prestaciones.
El bronce es un aleación de cobre en la que los principales elementos
añadidos son el estaño y el zinc. Otras clases son cobres-níquel, aleaciones
de cobre-níquel-zinc, y
cobres plumbíferos. Los
radiadores de los automóviles, teléfonos, cables, tubos, motores eléctricos,
generadores, instalaciones de plomo o equipamientos de ferrocarril son
grandes fuentes de cobre de las que se obtiene segunda materia.
Zinc
Uno
de los usos más importantes que se le da al zinc es el de servir como
carcasa protectora (galvanizada). También se utiliza para la producción
de cojinetes para los automóviles y aplicaciones de la construcción.
Como elemento de aleación con el cobre, se emplea para producir bronce,
y como componente químico, en gomas y pinturas. Aunque el volumen del
zinc de fundición que utiliza la industria del automóvil está decayendo,
el porcentaje de la chatarra de zinc recuperada en la fragmentación
de automóviles tiene un ritmo de crecimiento de casi el 100%.
Estaño
Es
uno de los primeros metales que conoció el hombre. Los datos que se
tienen dicen que ya se utilizaba en el bronce que se fabricaba hacia
el 3.500 a.C.. Hoy, la mayoría del estaño se utiliza como recubrimiento
protector para contenedores de acero, en soldaduras, y otras aleaciones
para una gama amplia de aplicaciones.
Plomo
La
aplicación más usual que se le da al plomo es la de las baterías para
almacenamiento de energía. También se utiliza para fabricar munición
y en el recubrimiento de los cables eléctricos. Así, las baterías fragmentadas
son la principal fuente de plomo recuperado. Es, además, el material
del que se recicla un mayor volumen.
Níquel
El
níquel es fundamental para la industria del acero por su aplicación
en las aleaciones con otros elementos, que permiten añadir solidez y
resistencia frente a la corrosión a temperaturas muy diferentes. La
fórmula más común de acero inoxidable contiene un 18% de cromo y un
8% de níquel. Las llamadas “superaleaciones”, normalmente basadas en
el níquel, contienen más de un 50%
de níquel, y se utilizan por ejemplo, en las turbinas de los
aviones que requieren una gran resistencia a las temperaturas extremas.
Cromo
Este
metal se utiliza para producir acero inoxidable y herramientas, además
de aleaciones no férricas. El acero debe contener
como mínimo un 10% de cromo para que pueda considerarse realmente
acero inoxidable. El uso del cromo refuerza la resistencia a la oxidación
y la corrosión.
Cobalto
El
cobalto es un elemento esencial en muchas aleaciones y es fundamental
en la industria aeroespacial y en los productos eléctricos. Debido a
su resistencia al calor y al deterioro, además de sus propiedades magnéticas,
se utiliza también para herramientas cortadoras, componentes del motor
de un avión, proyectos eléctricos, y catalizadores.
Molibdeno
Se
utiliza en el acero inoxidable y aleaciones de acero de gran calidad,
aceros de aleación sencilla, herramientas y aceros para utilizar en
productos que se expongan a velocidades muy rápidas. El molibdeno mejora
la dureza, resiste la abrasión y la corrosión, y aumenta la resistencia,
particularmente a altas temperaturas.
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