| 1. |
Vaciar totalmente
la lata. |
| 2. |
Depositarla
en contenedores selectivos (preferiblemente específicos de latas)
o venderlas a la extensa red de recuperadores existente. |
| 3. |
Aplastarla
al máximo manualmente o por medio de pequeñas prensas mecánicas
que existen en el mercado (se abaratan enormemente los costes
de transportes y manipulación). |
| 4. |
No arrojarlas
nunca al suelo ni tirarlas en papeleras/cubos de basura ya que
acabarán en el vertedero y se estará derrochando energía o materia
prima. |
| 5. |
No tirar basura
a los contenedores específicos de latas, ya que se encarece enormemente
su reciclado. |
| 6. |
Elegir envases
donde existe una voluntad y capacidad real de reciclado (en el
caso del bote de aluminio esto es una realidad). |
| 7. |
Elegir latas
de poca laca del tipo metalizado, que generan menos contaminación
en su fundición. |
| 8. |
No despreciar
ningún envase por pequeño que sea. O sea, depositar junto con
las latas el papel de aluminio, las bandejas de comida limpias,
los aerosoles, etc. |
| 9. |
Nunca se deben
tirar los envases dentro de la bolsa de plástico en el contenedor
ya que se dificulta se reciclado. |
| 10. |
Educa a la gente
que te rodea. Hazles ver las ventajas de la ecología cotidiana. |